|
En términos simples la ultrasonografía nos permite observar estructuras profundas del cuerpo (por lo general en dos dimensiones aunque ya existen equipos 3D), usando ondas ultrasónicas; que, al chocar con los diferentes tejidos producen un efecto de rebote denominado “eco” y que es captado por el equipo a través de un dispositivo denominado transductor. Cada tejido (músculo, vísceras, hueso, sangre, etc.) producirá un rebote más rápido o más lento dependiendo del grado de solidez, dureza o ecogenicidad; dando como resultado diferentes tonalidades de grises pasando desde negro, hasta blanco.
Por ejemplo, el liquido amniótico (donde se encuentra el feto) es registrado como una imagen obscura (negra) ya que las ondas rebotan lentamente y son pocas las registradas. Por el contrario los tejidos compactos (como el feto) son más ecogénicos porque las ondas rebotan con mayor rapidez y por lo tanto se registra mayor cantidad de “ecos” observándose en consecuencia una imagen más clara (blanca). Sin embargo; el aire posee una particularidad muy especial ya que bloquea parcial o totalmente el paso de las ondas y sus “ecos” cuando tenemos el transductor en un espacio abierto lleno de aire. En contraste, cuando el aire está comprimido entre tejido ecogénico; por ejemplo aire dentro del útero (neumoutero) o pequeñas burbujas en la orina entonces se observa como partículas totalmente blancas.
Existen en el mercado diferentes equipos especializados utilizados en la medicina veterinaria; incluso para su uso exclusivo en la reproducción de grandes animales como bovinos y equinos; que se han convertido en herramientas indispensables para la cría intensiva de estas especies. Estos equipos denominados ecógrafos vienen disponibles de diferentes tamaños, potencia y calidad en la presentación de imágenes al igual por supuesto que en los precios. Aún cuando su utilidad no se limita solo a la reproducción; comentaremos de forma general su uso en la ginecología equina.
Diagnóstico de Preñez
Tal vez una de las mayores ventajas de la ecografía es la determinación temprana de la gestación a partir del día 13 post fecundación. Esto permite ahorrar tiempo cuando los programas reproductivos se establecen en temporadas por monta natural y el numero de yeguas a preñar es elevado en relación al número de padrillos tal como sucede en la cría del pura sangre de carreras que inicia a mediados de Febrero y culmina a mediados de Junio .
Igualmente permite hacer seguimiento de la gestación en los primeros 60 días y anticiparse a cualquier evento indeseable; ya que, aproximadamente el 80% de las perdidas embrionarias ocurren antes del día 45. Los principales cambios que se evalúan son la presencia de la vesícula embrionaria y su crecimiento mantenido de 2 a 3 mm por día, los cambios de forma esférica a irregular, aproximadamente a las 3 semanas (21 días), la aparición y ubicación del embrión dentro del saco amniótico, los movimientos cardíacos, la posterior placentación corioalantoidea y la consecuente regresión del saco vitelino que nutrió al embrión en sus primeros 25 a 30 días de vida.
  
Diagnóstico de gestaciones gemelares y determinación del sexo del feto
El diagnóstico de gestaciones gemelares tempranas son otra de las bondades del uso de la ecografía en equinos; pudiendo evidenciarlas antes del día 16 de gestación y realizar maniobras de separación (en caso de estar muy juntas) y de eliminación de una de las vesículas evitando las enormes complicaciones que pudiera traer la progresión de dicha condición. La determinación del sexo puede realizarse entre el día 50 y 60 de gestación, teniendo en cuenta la migración del tubérculo genital hacia la cola si es hembra o hacia el ombligo si es macho.
Evaluación ginecológica para programas reproductivos estándar
La ecografía permite determinar cual es el momento más oportuno para el servicio de la yegua bien sea por monta natural o inseminación. El hecho de saber cuando se cuenta con un folículo preovulatorio evita el desgaste del padrillo y las metritis por múltiples servicios, así como la mejor organización y eficiencia en el manejo de semen para inseminación. Las evaluaciones post servicio nos permiten determinar si hubo o no ovulación y proceder con seguridad en el manejo de esa yegua (lavado uterino, caslick, conteo post servicio, etc.) El seguimiento de la gestación después del día 60 con una evaluación cada 30 días nos permite con la ecografía anticiparnos a las complicaciones comunes en las placentitis, tomar las previsiones con la yegua gestante y/o con la cría al nacer dependiendo del caso.
La determinación temprana de problemas reproductivos en la yegua sería todo un reto si no se contara con la ecografía como herramienta diagnóstica. Las metritis, los quistes endometriales, la acumulación de fluidos, orina y/o aire dentro del útero dificultan la implantación del embrión tras su descenso y reconocimiento. Hoy en día gracias a la ecografía, todas estas patologías pueden ser diagnosticadas y tratadas sin mayores complicaciones. Igualmente las patologías ováricas como cuerpo hemorrágico, quistes foliculares, cuerpos luteos persistentes, tumores y otros pueden ser diagnosticados y supervisados constantemente para evaluar la eficacia del tratamiento aplicado según sea el caso.
Hay que considerar que el ecógrafo no reemplaza el reconocimiento manual durante la palpación transrectal de la yegua por parte del clínico veterinario. Dicha destreza debe alcanzarse con práctica usando el ecógrafo como ayuda diagnóstica y no como sustituto. Los hallazgos visuales deben siempre ser cotejados con la clínica del paciente y del Haras, con las técnicas de manejo y la condición física, sanitaria, nutricional y fisiológicas de todos los animales.
Finalmente, el éxito de los programas reproductivos dentro de un plantel de cría no lo determina un ecógrafo de dos o doce mil dólares; pero sí lo determina el equipo de trabajo; normalmente conformado por un encargado o supervisor, los enfermeros de cuadra, los caballerizos, el o los Médicos Veterinarios residentes, el o los Médicos Veterinarios especialistas, ocupados en una sola meta… preñar al mayor numero de yeguas posibles y obtener los mejores productos en un ambiente armónico, donde se respete la cadena de mando, se evite la improvisación y las ideas sean discutidas y entendidas por todos antes de aplicarlas a ese ambiente biológico (no mecánico) llamado Haras de Cría.
M.V. Lucas Rusz
Ejercicio Libre Grandes Animales
|